Enfrentando la Cultura

166143116_dsc_0079a11Por: pastor Daniel Brito

En medio de una cultura inmoral, secular y humanista como la de hoy día, el Cristiano puede pensar que está viviendo en los peores tiempos. Puede que sea cierto, pero toda generación ha tenido que enfrentar una cultura que casi siempre ha sido hostil hacia el Evangelio, o por lo menos, hacia los Principios morales del Evangelio.

La historia en el libro de Génesis sobre Abraham y su sobrino Lot, nos deja varias lecciones para nosotros hoy día. Abraham y Lot tenían que confrontar la cultura de aquel tiempo. El paganismo, o sea la creencia en distintos dioses era común en los vecinos de estos dos personajes. Es en el carácter de ellos dos, donde notamos en realidad cuales son sus verdaderas creencias y, que importancia cada uno les daba.

«Así que Abram le dijo a Lot: «No debe haber pleitos entre nosotros, ni entre nuestros pastores, porque somos parientes.9 Allí tienes toda la tierra a tu disposición. Por favor, aléjate de mí. Si te vas a la izquierda, yo me iré a la derecha, y si te vas a la derecha, yo me iré a la izquierda.»
10 Lot levantó la vista y observó que todo el valle del Jordán, hasta Zoar, era tierra de regadío, como el jardín del Señor o como la tierra de Egipto. Así era antes de que el Señor destruyera a Sodoma y a Gomorra.11 Entonces Lot escogió para sí todo el valle del Jordán, y partió hacia el oriente. Fue así como Abram y Lot se separaron.12 Abram se quedó a vivir en la tierra de Canaán, mientras que Lot se fue a vivir entre las ciudades del valle, estableciendo su campamento cerca de la ciudad de Sodoma.13 Los habitantes de Sodoma eran malvados y cometían muy graves pecados contra el Señor.
»
(Génesis 13:8-13).

Abraham y Lot eran bien ricos. Ambos tenían muchos siervos y ganado y, los siervos de ambos se habían estado peleando delante de los vecinos de esa tierra. Abraham decide que no pueden vivir así y le pide a Lot que escoja para donde quiere ir. Lot escoge lo mejor ante sus ojos. Él escoge la tierra fértil del valle del Jordán. A la vista nuestra parece como que Abraham no tuvo oportunidad de escoger bien por haber dado a Lot la iniciativa. Debemos notar que en vista del verso 13 donde dice que “los habitantes de Sodoma eran malvados”, y el que Abraham rehusara el botín por parte del rey de Sodoma después de haber regresado de rescatar a Lot y los demás que habían sido llevados cautivos por Quedorlaómer y los reyes que estaban con él (Génesis 14:19), podemos decir que Abraham sabía muy bien quien era el rey de Sodoma, y que estilo de vida llevaban sus ciudadanos, y que si él hubiera escogido antes que Lot, seguramente que hubiera escogido de la misma manera, al lado opuesto de Sodoma y Gomorra.

Es cerca de Sodoma donde Lot decidió poner sus tiendas y poco a poco acercarse a la ciudad y vivir en ella. Vemos que Lot era en realidad un hombre mundano, y su corazón estaba por alguna razón en las posesiones y la cultura de Sodoma. Para que Lot hubiera podido vivir en Sodoma, tenía que acomodarse a la cultura de esa gente. Quiere decir que se acomodó a la inmoralidad y los grandes pecados contra el SEÑOR que leímos en el versículo 13.

La lección para nosotros hoy día como creyentes es que nuestro Salvador JESUCRISTO nos ha llamado a ser luz del mundo y sal de la tierra.

«Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve insípida, ¿cómo recobrará su sabor? Ya no sirve para nada, sino para que la gente la deseche y la pisotee.
14 Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad en lo alto de una colina no puede esconderse.15 Ni se enciende una lámpara para cubrirla con un cajón. Por el contrario, se pone en la repisa para que alumbre a todos los que están en la casa.16 Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo.»
(Mateo 5:13-16).

Es muy claro que en medio de una cultura secular e inmoral, somos nosotros los que tenemos que enfrentarla no por la fuerza sino por el ejemplo de la obediencia a Dios. Nosotros tenemos que ser influencia al mundo y no dejar que el mundo influya cual debe ser nuestra conducta. Lot se tuvo que acomodar a los sodomitas y le costó muy caro como podemos leer en el capítulo 19 de Génesis. Nosotros no debemos acomodarnos a la cultura de nuestro día y, como hijos obedientes, ser luz y sal de la tierra.

La luz alumbra en medio de la oscuridad. Es así como la Iglesia de Jesucristo debe alumbrar al mundo para que puedan encontrar al Salvador.

La sal le da sabor a la comida. Así la Iglesia debe ser la que le de sabor a la cultura. Un sabor que refleje la moralidad Bíblica en obediencia a Dios.

En contraste a Lot, tenemos el ejemplo de Abraham. Hay dos cosas que sobresalen de este personaje.

• Para ser obediente a Dios, tuvo que dejar Harán, la tierra de sus parientes, e irse a Canaán donde Dios quería que él estuviera.

• Para seguir en obediencia, vivía separado de la cultura de los vecinos.

Como creyentes, nuestro carácter debe ser como Abraham. Debemos influenciar la cultura pagana y secular de este mundo sin dejar que ella nos valla a manchar.

Que Dios les bendiga.

*Toda referencia Bíblica, es tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional.