El Ataque del Islam a la Cruz de Cristo (parte 2)

El Ataque del Islam a la Cruz de Cristo
por Pablo Santomauro
(2)

En la primera parte de este artículo comenzamos a refutar la teoría sostenida por el Corán y defendida por los apologistas del Islam de que Jesús no fue crucificado. Seguimos enfocándonos en la afirmación de que el cuerpo de la resurrección, según los comentaristas musulmanes, no será corporal sino en forma de espíritu. Al insistir que el cuerpo de la resurrección será incorpóreo, los musulmanes contradicen todo lo que el Corán expresa con respecto a la vida en el paraíso.

Son varios los pasajes del Corán que describen algunas de las características de esa vida en la eternidad, i.e., vida después de la resurrección. Las suras 2:25; 4:57; 65:11, etc., nos describen el jardín eterno, las esposas “purificadas”, los frutos, los arroyos de agua, de leche, de miel y de vino. Difícilmente algo que pueda disfrutarse con un cuerpo invisible.

Tomemos como ejemplo la sura 44:51-59, una descripción del paraíso tomada del Corán publicado por Tahrike Tarsile Qu’ran, Inc., Elmhurst, New York, versión en español, p. 573. En este pasaje se describe la clase de “compañía” femenina que tendrán los hombres en el paraíso. La aleya 54 expresa: “Y les daremos huríes de grandes ojos.” Al pie de la misma página encontramos una descripción de lo que son las huríes: “Las huríes son doncellas del paraíso, libres de defectos físicos y morales, de ojos cuyo negro iris contrasta fuertemente con el blanco que lo rodea.”

Profundizando un poco más, el mismo Corán nos rinde más información sobre el paraíso y sus placeres:

@ Las huríes serán vírgenes, no tocadas hasta entonces por hombre ni genio, de recatado mirar, buenas, bellas …” Corán 55:46-78

@ En el paraíso habrá jóvenes criados de eterna juventud, vino que no dará dolor de cabeza ni embriagará. Corán 56:17,19

@ “… nosotros [Alá] las hemos formado [a las huríes] de manera especial y hecho vírgenes … de una misma edad, afectuosas …” Corán 56: 35-37

@ “Serán de túrgidos senos, de una misma edad …” Corán 78:33

Análisis: Es obvio que en el paraíso sexualmente orientado del islam, la forma física y corporal juega un rol preponderante marcado por la presencia de huríes con bellos ojos, voluptuosos senos, vírgenes, etc. Después de todo, va a ser muy difícil acariciar los túrgidos senos si uno no tiene unas túrgidas manos. A su vez, la ausencia de dolores de cabeza provocados por el exceso de vino sería algo vano de resaltar si uno no tiene cabeza. Queda en evidencia, de esta forma, ya sea la mentira del apologista islámico, o en su defecto, la falta de conocimiento que exhibe acerca de su propio libro sagrado. No estamos aquí afirmando la legitimidad del Corán, sino la insensatez de los autores del mensaje en la página islámica, quienes en su desesperación por atacar la cruz de Cristo no dudan en contradecir sus propias creencias.

Un segundo argumento manejado por la página en cuestión es el siguiente (hemos citado el pasaje textualmente sin corregir los errores ortográficos, gramaticales y sintácticos):

“EL MILAGRO DE JESUS:
Los fariseos estaban pidiendo a Jesús una señal para asegurarse de que Jesús era un verdadero Profeta de Dios, dijeron:
” Maestro, deseamos ver de ti señal. El respondió y les dijo: La generación mala y adultera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del Profeta Jonás. Porque como estuvo Jonás en el vientredel gran pez tres días y tres noches , así estará el hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches. ” (S. Mateo 12:38-40)
El profeta Jonás estaba viviendo en el vientre del gran pez tres días y tres noches, también estaba viviendo cuando lo expulsó el gran pez a la costa. Ese es el milagro de Jonás en el cual creen los judíos, cristianos y musulmanes, las tres religiones creen en que Jonás estaba viviendo tres días y tres noches en el vientre del gran pez.
Y yo hago a nuestros amigos cristianos una sencilla pregunta:
¿ Si Jesús hubiera sido {muerto} como pretenden en el corazón de la tierra tres días y tres noches, su señal sería como lo de Jonás estaba {vivo} en el vientre del gran pez tres días y tres noches ?
La respuesta es : NO.
La verdad es que la señal de Jesús sólo puede ser igual a la de Jonás porque al igual que estuvo Jonás {vivo} en el vientre del gran pez, también Jesús estuvo {vivo} en el corazón de la tierra (la cueva) porque Dios le salvó de la muerte sobre la cruz al igual que salvó a Jonás de la muerte.
Entonces Jesús no murió sobre la cruz.
CONCLUSIÓN DE LA PRIMERA PARTE:
Entonces estamos ante dos vías:
@O bien la señal de Jesús no es como la de Jonás: cuando los cristianos pretenden que Jesús estuvo {muerto} en el corazón de la tierra, en cambio Jonás estuvo {vivo} en el vientre del gran pez.
@ O bien Jesús no murió sobre la cruz (como creen los musulmanes), de esta forma su señal será semejante a la de Jonás. [sic]

Refutación nuestra

El argumento fue creado, o al menos popularizado, por Ahmed Deedat, en 1976. Este hombre dedicó gran parte de su vida a atacar la Biblia y la fe cristiana viciosamente con argumentos nada académicos. Tal fue así, que el gobierno australiano tuvo que poner un alto a sus excesos amenazándolo con la deportación. Deedat sufrió un ataque cerebral en 1996, en el cual perdió el habla y la movilidad. Muere en agosto del2005, habiendo vivido los últimos nueve años de su vida discapacitado. Los autores de la página de islamenlínea.com no tuvieron la cortesía de darle crédito por el argumento de la “señal del profeta Jonás.”

Puesto en forma sistemática, el argumento se propone de la siguiente forma:

1. Jesucristo dijo que la única señal que los judíos recibirían de que él era el Mesías, sería la del profeta Jonás. Como Jonás estuvo en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así el Hijo del Hombre estaría en el corazón de la tierra tres días y tres noches (Mat. 12:39-40).

2. Es aceptado generalmente que Jonás estuvo en el vientre del gran pez por tres días durante los cuales permaneció vivo, hasta que finalmente el pez lo vomitó en la playa.

3. Como Jesucristo estableció el paralelismo con Jonás, es lógico concluir que Jesucristo, al igual que Jonás, estuvo vivo durante el tiempo que permaneció en la tumba.

La hipótesis de Deedat implica que Jesús fue bajado vivo de la cruz y fue revivido en la tumba, de la cual salió para luego presentarse a los discípulos. En realidad, en este sentido, Deedat no presenta nada nuevo. La teoría del “desmayo” o de “la muerte aparente” de Jesús en la cruz, fue propuesta por Karl Bahrdt y Karl Venturini en el siglo 18. La teoría fue pulverizada y puesta en ridículo por David Strauss y otros racionalistas en el siglo 19. Téngase en cuenta que los que refutaron la teoría fueron en principio, gente que no creía en la resurrección de Cristo; esto por sí solo, es contundente. No es nuestro objetivo expander en estos argumentos, ni en los aspectos clínico-médicos que prueban más allá de toda duda que Jesucristo sí murió en la crucifixión, sino más bien denunciar el manejo espurio y deshonesto de la Biblia por parte de los apologistas musulmanes, así como las incoherencias y contradicciones en su razonamiento. Una razón por la cual hemos considerado necesario refutar estos reclamos es porque ya hay una infinidad de páginas islámicas que lo manejan como si fuera un argumento irrebatible.

Análisis:

1. La hipótesis de Deedat propone que Cristo fue crucificado, por ende contradice el propio Corán, el cual dice que Cristo NO fue crucificado. Corán 4:157 – “Hemos dado muerte al Ungido, Jesús, hijo de María, el enviado de Alá, siendo así que no le mataron ni le crucificaron, sino que les pareció así.” (énfasis nuestro).

2. Concentrándose únicamente en la “señal de Jonás”, el argumento conlleva en sí la falacia de la evidencia parcial. No toma en cuenta la multitud de elementos de prueba por la muerte de Jesucristo, no solamente aquellos registrados en la Biblia, sino los documentos y testimonios históricos extra-bíblicos.

3. El propio Jesucristo anunció su muerte a manos de los líderes de la nación en varias ocasiones — Mateo 15:21; 17:22-23; 20:17-19. Los anuncios son corroborados por los otros tres evangelistas: Marcos 8:31; 10: 33-34; Lucas 9:22; 18:31; Juan 12:30-33.

4. Su muerte, resurrección, y el lapso de tiempo entre ambas es anunciado también en Juan 2: 18-22:

“Y los judíos respondieron y le dijeron: ¿Qué señal nos muestras, ya que haces esto? Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás? Mas él hablaba del templo de su cuerpo. Por tanto, cuando resucitó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron la Escritura y la palabra que Jesús había dicho.” 

5. Al ignorar la evidencia anterior, los apologistas del islam hacen de Jesucristo un mentiroso y un falso profeta. Esto es muy significativo porque ellos se llenan la boca al decir que creen en Jesús como uno de los profetas de Dios. ¿Cómo pueden decir que Jesús fue un profeta si lo exponen como un individuo con una seria deficiencia moral? ¿Miente un profeta de Dios? La única salida que tienen es decir que el Nuevo Testamento fue alterado. Al hacer eso chocan de frente contra la erudición que atesta por la integridad textual del Nuevo Testamento. Además, tendrían la responsabilidad de explicar por qué ciertos textos de la Biblia son aceptados por ellos y otros no, o sea, qué base académica tienen para seleccionar los textos que son legítimos y los que han sido alterados o interpolados. No pueden hacerlo.

6. ¿Y qué hay respecto a la señal de Jonás? ¿Están en lo correcto los que dicen que como Jonás no murió, Jesucristo tampoco? Es obvio que el Señor Deedat, así como las páginas islámicas que repiten su argumento, carecen del conocimiento necesario para interpretar la Biblia. Jonás es considerado por los eruditos como una tipología de Cristo. Un “tipo” (símbolo o figura) es una impresión, un objeto o un suceso enel Antiguo Testamento que anuncia, señala o representa la venida del Mesías, Su persona y/o su obra. Una tipología no es una réplica exacta. Existen similitudes, pero no se trata de una copia. Jesucristo simplemente establece en Mateo 12:39-40, que la experiencia de tres días de Jonás, sería representativa de lo que sucedería con él, específicamente su muerte y su resurrección en tres días. El paralelismo que exigen los apologistas islámicos (que como Jonás se mantuvo con vida dentro del gran pez, Jesús de igual manera se mantuvo vivo en la tumba) no es sugerido por Cristo, ni es exigido por la figura literaria utilizada (tipología).

7. Otros ejemplos para mostrar que una tipología no es una representación exacta de una persona, objeto o evento, los encontramos en:

i. Adán – tipología de Cristo (Rom. 5:14). De acuerdo con el razonamiento musulmán, Cristo tendría que haber pecado, ya que Adán pecó.

ii. El cordero de Pascua – tipología de Cristo (1 Cor. 5:7). De acuerdo con el razonamiento musulmán, Cristo tendría que haber tenido cuatro extremidades inferiores y su cuerpo cubierto de lana.

iii. La escalera de Jacob – tipología de Cristo (Juan 1:51). De acuerdo con los apologistas musulmanes Jesucristo era bien alto, sus pies en la tierra y sus manos tocaban el cielo, y tenía apariencia de escalera. 

Es obvio que las tipologías no son réplicas exactas de las personas o eventos hacia los cuales señalan, aunque las similitudes pueden ser notables. Claramente, la señal de Jonás para los habitantes de Nínive fue prácticamente haber vuelto de la muerte luego de tres días, y es comprensible que así les haya parecido cuando vieron con sus propios ojos a Jonás recién salido del pez, una escena no apta para cardíacos. La similitud con Cristo, quien volvió de las garras de la muerte luego de un período semejante, es patente. Hablando de semejante, eso es lo que los tipos y antetipos tienen en común, una semejanza, no una imitación perfecta, pero también tienen diferencias. Así como el apóstol Pablo enseña la similitud entre Adán y Cristo en Romanos 5, su pluma se apresura a establecer la superioridad de Cristo. Del mismo modo, Cristo dice, luego de proclamar la señal que sería dada a los fariseos y escribas, que “mucho más que Jonás” estaba frente a ellos (Mat. 12:41-42).

Anotaciones finales

No existen dudas de que los enemigos del cristianismo, de todo tipo y color, consideran la doctrina de la resurrección de Cristo el principal pilar para derribar. Es la doctrina más atacada por las falsas religiones, entre ellas, el islam. ¿Por qué? La respuesta la encontramos en 1 Corintios 15:14: “Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe.” Si la resurrección de Cristo (y su muerte en la cruz) no ocurrió, el calvario no sirvió para nada, la historia de la crucifixión es una mentira y no hubo victoria sobre la muerte. Jesús no es Hijo de Dios y la Biblia es una mentira, ya que dice que Jesucristo ha sido declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos (Rom. 1:4). Los apologistas musulmanes saben a qué le tiran cuando publican una cantidad enorme de material atacando la Biblia y distorsionando la historia misma. El objetivo es debilitar la fe del cristiano, y en un segundo flanco, plantar dudas en aquellos que pueden estar contemplando la conversión a Cristo.

Gracias a Dios podemos decir con confianza que la resurrección de Jesucristo es el hecho sobrenatural mejor atestado de la historia; todo intento por desacreditarlo ha fracasado catastróficamente, de la misma forma que fallan las estratagemas de los apologistas del islam.<>

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Referencias:

1. Corán 4:169; 5:19; 5:72, 73; 7:112; 9:30; 10:68; 17:111; 43:19 etc.
2. Corán 19:30; 43:19.
3. Corán 33:40; “El profeta dice: Cada mensajero fue enviado a su propia nación, yo fui enviado a toda la humanidad.” Al Bujarí, “Jihad”, p.122. cit. http://www.islamanswers.net/Prophets/Muhammad.htm
4. Corán 4:157-58.
5. Al Bujarí (2222); Muslim (155). 
6. Saheeh by al-Albaani in al-Silsilah al-Saheehah (2182).
7. Corán 22:5-7; 50:11-19, y por inferencia todos los pasajes del Corán que hablan de la Resurrección y el Juicio Final.
8. Lightfoot, J. B., The Apostolic Fathers, p. 156 ff, cit. www.ankerberg.org/Articles/theological-dictionary/TD0304W1.htm 
9. www.ankerberg.org/Articles/theological-dictionary/TD0304W1.htm 
10. A. A. Abdul-Haqq, Sharing Your Faith with a Muslim, pp. 133-36, cit. ibid.
11. F. F. Bruce, Jesus and Christian Origins outside the New Testament, p. 179, cit. ibid. of http://answering-islam.org/Barnabas/saleeb.html
12. Longsdale and Luara Ragg, The Gospel of Barnabas (Oxford: Clarendon Press, 1907), xxxvii, J. Jomier, Egypte: Reflexions sur la Recontre al-Azhar (Vatican au Caire, avil 1978), cited by Slomp, 104, cit.http://answering-islam.org/Barnabas/saleeb.html
13. http://www.islamenlinea.com/relig-comparadas/cruci1.html 
14. Ibid. 

 

*Para leer la PRIMERA PARTE: EL ATAQUE DEL ISLAM A LA CRUZ DE CRISTO (1)

 

*Este artículo fue publicado con el permiso del apologista Pablo Santomauro.

 

3 comentarios en “El Ataque del Islam a la Cruz de Cristo (parte 2)

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