Hinduismo Desde el Vientre de la Bestia

Hinduismo

Desde el Vientre de la Bestia

por Pablo Santomauro

Mahatma Gandhi definió las conversiones religiosas del hinduismo al cristianismo como un fraude a la humanidad. “Si yo tuviera el poder de legislar, ciertamente detendría todo proselitismo … Detened todas las conversiones, son el veneno más letal que jamás contaminó la fuente de la verdad” [1].

Este hombre, elevado a la posición de ícono y ejemplo mundial por el anodino y obcecado idealismo del humanismo occidental, hizo más por perpetuar la pobreza, ignorancia, y oscuridad espiritual de las grandes masas de la India que ningún otro personaje en la historia. “Mucha gente vendrá y les dirá que vuestra religión hindú es un error porque no se les permite asistir a una escuela o entrar en el templo. A esto ustedes deben responderles que no intervengan en disputas entre padre e hijo, o entre familiares. Sigan firmes en su religión … ¿por qué debo dejar mi religión? El hinduismo es bueno para mi alma” [2]. Este y muchos otros ataques directos contra el cristianismo fueron plasmados por la pluma de este personaje sombrío que la élite humanista y religiosa de nuestros tiempos ha elevado empecinadamente a la categoría de santo universal, manipulando el registro histórico y ocultando los vergonzosos aspectos de su vida [3].

La hostilidad de Gandhi hacia el cristianismo no fue más que la expresión individualizada de la agresividad inherente de su religión. Las leyes anticonversión aún permanecen en algunas regiones y son en el presente reafirmadas, a pesar de los esfuerzos del gobierno federal por proteger a las minorías religiosas. En mayo del 2005 se le conmutó la pena de muerte a un hombre culpable de la muerte del misionero australiano Graham Staines y sus hijos. Se le dio en su lugar, cadena perpetua [4]. Esta actitud “indulgente” por parte de las autoridades hacia aquellos que asesinan a cristianos, fue lo que provocó que inmediatamente tres militantes hindúes emboscaran y mataran a dos pastores en los suburbios de Hiderabad, estado de Andhra Pradesh [5].

El presente muestra que los ataques a villas cristianas y líderes de la iglesia son una realidad diaria en la India. En lo que va del 2006, militantes hindúes intentaron quemar vivo a un pastor, una monja católica fue arrestada por proselitismo, un número de iglesias han sido atacadas, militantes hindúes han amenazado al personal y los niños de un orfanato, un pueblo en particular prohibió todas las religiones excepto el hinduísmo, un pastor fue expulsado de su vivienda por no rendir reverencia a un dios hindú, los ataques y las golpizas contra cristianos continúan, y pastores son arrestados y sus casas son demolidas [6]. Otro tipo de persecución es menos conspicuo. Los convertidos al cristianismo son expulsados de sus hogares y familias, así como condenados a la pobreza y el ostracismo [7].

Veamos de aquí en adelante, los aspectos principales de esta religión en la que viven esclavizados millones y millones de seres humanos.

Orígenes del hinduismo

¿Realmente le importa a alguien? ¿Quién quiere saber la historia de esta monstruosidad que presenta hoy su horrendo rostro en la realidad de la India? Hasta hace poco era aceptado que los orígenes del hinduismo se podían trazar hasta una misteriosa raza de europeos llamada Arios, una tribu de piel blanca que invadió y conquistó el norte de la India desde el 1500 hasta el 500 A.C.

Según los eruditos, los Arios trajeron a la región las Vedas, sus escrituras sagradas. Eran adoradores del fuego y es por ello que cremaban a sus muertos en vez de enterrarlos. También inventaron la teoría de la transmigración del alma, en la cual cuando alguien muere no va ni al cielo ni al infierno, sino que la persona vuelve a nacer en otro cuerpo aquí en la tierra. Este cuerpo puede ser animal, vegetal, o humano, dependiendo de si uno fue malo o bueno. Su comportamiento pasado lo alcanzará en esta vida presente debido a la ley del Karma. Usted puede en su próxima vida, terminar siendo un cangrejo, una zanahoria, un arbusto o un ser humano. La más alta reencarnación a la que uno puede aspirar es el nacer siendo un brahmín de piel blanca, los cuales debido a su color son considerados la clase alta.

Todo esto se enseñaba hasta hace un tiempo en los libros de texto como verdad grabada en piedra, cuando en realidad es sólo una hipótesis. Pero resulta que desde 1980 en adelante, la hipótesis fue criticada como un mito creado por los eruditos coloniales para propagar la idea de que cualquier cosa de valor en India debió haber venido de otro lugar. Los críticos promueven otra hipótesis: no existió una invasión de los arios, sino que la cultura aria fue el producto de la evolución de los habitantes de la región. Se le conoce como la hipótesis de la “transformación cultural.”

Entonces, ¿cuáles fueron los orígenes del hinduismo? Lamentamos decirle que nadie sabe cuándo, cómo y dónde comenzó todo este desastre. El huevito Humpty Dumpty se hizo añicos de modo que ni todos los hombres ni caballos del rey pueden pegarlo de nuevo. Aquellos que tienen una base teológica y creen lo que la Biblia dice, y aun aquellos que tienen una vaga noción de la dimensión espiritual, no pueden evitar la idea de que las mismas entrañas del averno son la génesis de este caldo de cultivo infernal llamado hinduismo.

Definición de hinduismo

¿Ha intentado alguna vez definir lo indefinible? Weldon y Ankerberg escriben: “En su más simple definición, el hinduismo puede ser descrito como las creencias y prácticas religiosas de la India. Ser más precisos es difícil por el gran número de prácticas y enseñanzas.” Acto seguido los autores dan varios intentos de definir el hinduismo. Por razones de espacio sólo mencionaremos uno:

Hinduismo es el Camino de la mayoría de la población en la India, un Camino que es una combinación de creencias, ritos, costumbres y prácticas diarias religiosas, muchas de las cuales parecen abiertamente securales pero en muchos casos tienen orígenes y prohibiciones religiosas. El hinduismo es conocido por ser la única de las religiones mayores que no puede ser definida, porque cualquier definición es inadecuada, contradictoria e incompleta [8].

Como vemos, hasta ahora no podemos saber de dónde surgió el hinduismo y tampoco podemos definirlo. A lo sumo, me atrevo a decir que el hinduismo no es una religión, sino un conjunto de religiones, lo que en sí mismo es una definición indefinida, valga la paradoja.

La realidad presente

No es el propósito de este trabajo analizar el hinduismo de una perspectiva filosófica abstracta y hacer un estudio de las doctrinas comunes a los cientos de creencias dentro del hinduismo. Aún un estudio comparativo entre el hinduismo y el cristianismo por sí solo, le daría al lector una falsa perspectiva, y además, la internet está saturada de estas tablas comparativas y refutaciones doctrinales. Para entender la verdadera esencia del hinduismo debemos saber lo que produce en esas sociedades donde es la religión dominante. El hinduismo es mucho más que una lista de dogmas abstractos. Es un programa social que busca organizar una cultura de acuerdo a los conceptos hindús de la transmigración, el karma, las razas y las castas.

El sistema de castas

Si un hombre de casta inferior trata de sentarse en el mismo asiento de un hombre de casta superior, debe de ser marcado a fuego en la cadera y desterrado, o sus nalgas rebanadas. — Manusmrti 8:281

El sistema de castas está profundamente arraigado en la sociedad india. La casta más baja fue siempre la de los “intocables” (Harijans), que no coincidentalmente está integrada por la gente de piel oscura. Los intocables fueron considerados por siglos la basura de la sociedad. En 1950 se les cambió el nombre por el de “dalits” (personas oprimidas) y se les otorgaron ciertos derechos y privilegios como, por ejemplo, cierta cuota de posiciones en las instituciones sociales y políticas.

Sin embargo, como casi siempre sucede, estos cambios en la letra no se cristalizan en la realidad diaria y la situación, en lo que tiene que ver con su efecto práctico, continúa igual. La UNESCO reporta que:

En la India, el antiguo sistema de castas sume a millones de personas en una pobreza degradante, en perjuicio de sus derechos más elementales. Cambiar la situación llevará tiempo. Más de 160 millones de individuos, la sexta parte de la población de la India, siguen soportando el peso de un sistema de castas existente desde hace 2.000 años y promulgado por la teología hindú, que encierra a las personas en un rol inmutable determinado por su nacimiento. Aunque el término “intocables” fue abolido en 1950 por la Constitución de la India, los dalits (o personas oprimidas, como se les llama actualmente) siguen estando discriminados. Se les niega el acceso a la propiedad de la tierra, trabajan en condiciones degradantes y son atacados sistemáticamente por la policía y los grupos de defensa de las castas superiores, que disfrutan de la protección del Estado [9].

Nótese que el informe de la UNESCO atribuye esta forma de racismo extrema a la teología hindú. No podemos más que estar de acuerdo con ello. El terrible sistema de castas fue inventado para proteger a los brahmines blancos de contaminar su blancura sagrada con sangre negra. Hasta mediados del siglo pasado, abiertamente, y de ahí en adelante veladamente, las castas superiores se mantienen a distancia de los intocables porque su mera presencia es espiritualmente contaminante. En el hinduismo uno debe vivir y morir dentro de la casta en que nace. Las fronteras están claramente delineadas y a nadie se le permite moverse de una casta a otra, ni por casamiento ni por profesión. Es por ello que es común ver casos de padres y familias enteras ejecutando a adolescentes de diferentes castas que se atreven a tener una relación romántica. Caso y ejemplo: El Times of India reporta que dos amantes adolescentes fueron linchados por sus padres que se oponían a la relación. Los jóvenes fueron sorprendidos en una de sus escapadas y la familia los llevó hacia el techo de una casa donde los colgaron. Nadie en la aldea reportó el salvaje incidente a la policía. El joven pertenecía a la casta superior de los brahmines y ella a una subcasta dentro de la casta shudra [10].

No cabe duda de que el sistema de castas fue una elucubración de las clases superiores como un mecanismo de explotación económica. Aún hoy no se permite que los dalits crucen la línea invisible de contaminación que separa su parte de la aldea de la que ocupan las castas superiores. Sin embargo, una mujer dalit, cuya mera sombra es impura, puede dar masajes a una mujer de casta superior a la que sirve. A su vez, a los hombres de casta superior no les importa violar a las dalits o tener relaciones con prostitutas de categoría inferior, aunque tocarlas por casualidad en la calle constituya un sacrilegio [11]. Vemos aquí la hipocresía detestable de la esencia teológica de los brahmines.

El papel de la reencarnación

El mecanismo de las castas está directamente ligado a la teoría de la transmigración del alma, en la cual el renacimiento determina la casta. El concepto de la reencarnación hindú enseña que la gente, los animales, y aun los dioses y demonios, se reencarnan en un nivel más alto o más bajo según sus méritos en la vida anterior, o sea su karma. Por ejemplo, si usted nació con piel oscura, de padres “intocables”, su presente vida de miseria y pobreza es un castigo por haber sido malo en su vida previa. En otras palabras, usted tiene lo que se merece.

El pobre, el enfermo, el discapacitado, el de piel oscura, etc., son lo que son por su propia culpa. Merecen sus sufrimientos porque hicieron algo malo en la vida anterior y su karma los alcanzó en el día de hoy. Nosotros no debemos interferir con sus sufrimientos porque si lo hacemos, los condenamos a experimentar sus sufrimientos en la próxima vida. Lo más correcto y noble que podemos hacer es dejarlos a su suerte para que reciban toda la cuota de sufrimientos ahora y las cosas sean mejor en la vida que sigue.

Por otro lado, si usted nació de padres blancos, su vida de riqueza y placer es una recompensa por lo bueno que hizo en la vida anterior. Usted merece ser rico y blanco, se lo ganó. Por estas razones, los blancos no tienen la obligación moral de ayudar a aquellos menos afortunados.

En virtud de la creencia en la ley del karma, que obliga al individuo a seguir reencarnándose, el sistema de discriminación racial en las castas pasó a ser legitimado espiritualmente. Es decir, la explotación, la miseria, la discriminación, en vez de ser causadas por las clases poderosas y dominantes, pasaron a ser la consecuencia de maldades cometidas en la otra vida. Tal creencia reporta obvios beneficios a los explotadores, y sirve asimismo de consuelo a los explotados. Pero también los sume en el pesimismo infernal que caracteriza a esas sociedades aún hoy en día.

Males sociales

Las viudas del Ganges

Los efectos visuales de la más impresionante película de terror palidecen cuando son comparados con los horrores y los monstruos que una sociedad basada en el hinduismo puede producir. La sociedad india es cruel con las viudas, para empezar. Muchas de ellas van a vivir sus últimos días a orillas del Ganges. Creen que muriendo allí el ciclo de nacer, morir y reencarnarse llega a un final, poniendo fin a su tormento. Este momento de liberación es llamado moksha.

La religión hindú les prohíbe volver a casarse, quedando de esa forma a su suerte con escasa educación y sin nadie que las sustente. Las normas sociales bajo las que tienen que vivir son humillantes. Se les hace dormir en el piso, llevar una dieta de vegetales sin sal ni condimentos que excluye ajos y cebollas, vestirse austéramente y sin maquillaje, y mantenerse alejadas de celebraciones sociales y bodas. Todas estas restricciones tienen como objetivo el suprimir los deseos sexuales de la viuda para que no sea tentada a traicionar al difunto marido. Cuando es niña se le enseña que cuando se casa, su marido es Dios. Ella tiene que postrarse y tocar los pies de su marido en actitud de respeto. Cuando él muere, la pobre viuda queda desprotegida y sin saber qué hacer o dónde ir. Estas viudas que llegan a las orillas del Ganges vienen huyendo del duro trato que se les da en las áreas rurales para caer, en muchos casos, en manos de hombres que posando como hombres sagrados las explotan sexualmente. [12]

El Ganges es una madre mitológica cuyas aguas purifican el alma y pueden sanar el cuerpo enfermo. Es una diosa que conecta el cielo con la tierra. Sólo aquellos que mueren en sus aguas o son rociados con ellas pueden obtener absoluta salvación y no volver a renacer. Es por ello que miles de peregrinos hindúes se juntan a sus orillas y se introducen en sus aguas repugnantes contaminadas por las cloacas y partes de cuerpos cremados flotando río abajo. Dante mismo no pudo imaginar esta situación digna de la mente creativa de Satanás.

¡Viudas a la hoguera! El sistema Sati

Siendo originariamente adoradores del fuego, los hindúes desarrollaron la macabra práctica de quemar vivas a las viudas en la misma pira funeraria con sus maridos. Si la viuda no saltaba al fuego voluntariamente, era generalmente empujada por la horda que se aglomeraba para verla morir entre las llamas. Esta práctica (Sati, o Suti) fue norma común hasta que los británicos la declararon ilegal. Sin embargo, quedó tan arraigada en la idiosincracia hindú que continúa siendo practicada en aquellos lugares donde las fuerzas del orden no pueden controlar cada instancia. Si bien en algunos casos las mujeres se cremaban vivas basadas en la doctrina de la reencarnación creyendo que estarían casadas con el mismo hombre en las vidas subsiguientes, las mujeres, en general, era forzadas a cometer Sati. Si recorremos el mundo de las noticias nunca va a faltar información de casos en que las viudas son quemadas en la misma pira del difunto marido, ya sea por su propia voluntad o empujadas por sus propios hijos en ocasiones (los que heredan la propiedad de los padres inmediatamente). Esta clase de monstruosidad sólo puede ser perpetrada por individuos despojados de todo valor moral por una religión esencialmente purulenta. ¡Cuán grande la diferencia con la compasión hacia las viudas demostrada y expresada por Cristo y los autores del Nuevo Testamento!

Devadasis, las prostitutas del templo

A la edad de 12 años ciertas niñas son llevadas a los templos por sus padres, quienes les dicen que la ceremonia nupcial Devadasi es sólo un ritual religioso dedicado a un dios hindú. Pronto aprenden la verdad cuando comienzan la tarea de complacer no sólo los pervertidos deseos sexuales de los sacerdotes y gurús, sino también de incontables clientes. Muchas terminan contrayendo VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana). World Vision asiste en el presente a un grupo de ex-devadasis que aconseja y ayuda a conseguir empleos a aquellas devadasis que quieran cambiar su estilo de vida

[13]. Esta práctica comenzó en el siglo sexto de nuestra era y a pesar de ser ilegal en el presente, continúa clandestinamente. Organizaciones humanitarias reportan que alrededor de 5000 prostitutas o devadasis ingresan a los templos anualmente [14].

En algunos casos no menos dramáticos, niños o niñas son dedicados a los dioses hindúes entre los cinco y siete años de edad. Allí, las pobres criaturas son desfloradas por el sacerdote hindú y luego vendidas al mejor postor, generalmente un individuo acaudalado que usa el niño/a como concubina. Cuando las víctimas pierden la frescura de su juventud, son expulsadas de las casas y terminan generalmente practicando la prostitución. Si bien esta horrenda forma de esclavitud pareció declinar a partir de la primera mitad del siglo veinte (gracias a los británicos), ha vuelto a resurgir en los estados de Karnataka y Andhra Pradesh [15].

Sacrificio de niños

Otro ejemplo de la inherente naturaleza e inspiración demónica del hinduismo fue el sacrificio de niños a los dioses-animales tal como el cocodrilo sagrado, común entre los hindúes hasta que la práctica fue abolida por los ingleses. A pesar de ello, las agencias de noticias siguen reportando frecuentes sacrificios de niños en las zonas rurales de la India. Siguiendo el consejo de los sacerdotes del templo, los aldeanos continúan la práctica por diferentes motivos. La muerte de un niño puede apaciguar a los dioses, sanar una enfermedad, conseguir el amor de alguien, o traer una vida mejor a los que realizan el sacrificio, en muchos casos mutilando a la víctima aun estando viva

[16]. Muchos de estos macabros rituales no son reportados por la policía de las villas porque las autoridades no quieren traer mala reputación a sus provincias o estados. Si bien muchos de los perpetradores son encarcelados, muchos otros permanecen indetectados.

El aumento reciente de sacrificios de infantes se atribuye a la proliferación del tantrismo, una amalgama de prácticas místicas que surgió del hinduismo. El tantrismo tiene también adherentes entre los budistas y musulmanes, y en el occidente se le asocia con técnicas sexuales y de yoga. En la India existen millones de seguidores. Los monjes tántricos son consultados en todo, desde problemas maritales hasta malestares intestinales [17].

Feminicidio infantil

Hace 12 años un artículo en el periódico The Los Angeles Times capturó mi atención. Se titulaba Dahlburg, donde matar niñas bebés no es gran pecado, y se trataba del alto porcentaje de niñas que en las regiones rurales de la India son asesinadas por los padres al nacer

[18]. Se me hizo curioso que un periódico que siempre estuvo a favor del aborto en los EEUU denunciara el asesinato de niñas en otro país. Dejando la paradoja de lado, digamos que la triste realidad de la India es que las niñas son asesinadas por su propios padres no bien salen del vientre. La masacre sólo ocurre en las comunidades hindúes. ¿La razón? Las hijas mujeres son muy costosas. Por lo pronto, la familia de la novia debe entregar a la familia del novio una dote elevadísima cuando se produce el casamiento. Se calcula que el monto sobrepasa los 35,000 dólares. Esta cifra es prohibitiva para los pobres. Se han reportado casos en los que la familia no ha podido completar la dote necesaria por las mujeres entregadas en matrimonio, y esto resulta en el asesinato de las pobres mujeres [19]. Pero ésta no es la enfermedad, sino sólo un síntoma. La enfermedad se llama hinduismo.

Si bien el gobierno trata de impedir el holocausto, los recursos y el personal necesario para combatir la barbarie no son suficientes. En algunos lugares, las autoridades han abierto centros casa-cunas a los efectos de que los padres entreguen a la bebé en lugar de matarla para que el gobierno se haga cargo de ella. Nunca olvidaré la imagen vívida que dejó en mi mente un documental de televisión donde mujeres sin alma protestaban contra esta medida del gobierno. Una de ellas exclamó a viva voz: ¡Preferimos entregar nuestras hijas a la diosa de la muerte (Kali) antes que al gobierno! Esta es la cultura de muerte que algunos en occidente parecen admirar.

Pornografía santificada

Si hay una religión que abre las puertas a la inmoralidad sin freno, ese es el hinduismo. Lingam y Yoni son los nombres de los órganos sexuales masculino y femenino respectivamente. Teniendo en cuenta que los hindúes pueden adorar cualquier cosa, incluidos los órganos sexuales, es sabido que algunos padres nombran a sus hijos Shiva Lingam y Rama Lingam (miembros masculinos de Shiva y Rama). En ciertos lugares como Karnataka, los dioses requieren que los hombres y las mujeres oren juntos y desnudos

[20].

El Kamasutra es otra tradición legendaria originada en el brahminismo. Consiste de un catálogo de instrucciones de cómo realizar el coito. Algunas de las posturas son tan complicadas que solamente son posibles si una o más personas actúan como asistentes [21].

Los Rishis (sacerdotes) fueron creados, según los libros sagrados hindúes, cuando Brahman hizo arreglos para casar a Shiva con la diosa Parvati. Cuando ambos danzaban alrededor del fuego de acuerdo al ritual hindú, Shiva contempló los muslos de Parvati y eyaculó su semen en el fuego, y así nacieron los Rishis (sacerdotes) [22]. Estos dioses hindúes son el producto de la mente degenerada y corrupta del diablo mismo.

En muchos templos hindúes existen esculturas representado hombres teniendo sexo no únicamente con mujeres, sino también con vacas. ¿No que las vacas son sagradas? ¡Señores, más respeto para las vacas, por favor! No las asalten sexualmente.

El turista que viaja por India tiene la oportunidad, si su conciencia no está cauterizada, de horrorizarse al presenciar el arte en las paredes que muestran sodomía, sexo con niños (pedofilia), orgías y bestialismo de la más horrenda clase. Todo esto es parte de la filosofía central del hinduismo.

La pobreza causada por la religión

Si usted es un adepto de la Nueva Era o piensa que la superstición del oriente puede traer beneficio a su espíritu y balance a su vida, le aconsejamos visitar India. Una vez allí, le recomendamos visitar uno de los tantos templos donde las ratas son adoradas. Tendrá la oportunidad de ver como los roedores son alimentados ritualísticamente por los devotos, quizá tenga la fortuna de ser testigo de un alumbramiento entre los cientos de miles de ratas pululando el templo, y tendrá la oportunidad de tomar fotos o videograbar. Por favor, tenga cuidado de no pisarlas a medida que usted se desplaza por el templo con los pies descalzos (debe quitarse el calzado para entrar) y procure no molestarse cuando los animalitos sagrados ni se mueven cuando lo ven venir, ya que están habituados a los humanos. Es usted el que tiene que maniobrar al desplazarse alrededor de ellos. Pero esto es lo menos que usted puede hacer por un animal tan venerado. Recuerde que la rata es el ministro de obras viales de Ganesha, el dios elefante. Como la rata tiene la habilidad de penetrar y llegar hasta los rincones menos accesibles, ella siempre acompaña al dios con rostro de paquidermo, cuyo tamaño es un poco inconveniente para pasar por el ojo de una cerradura. La rata simboliza la habilidad de Ganesha de salvar todo obstáculo

[23].

Como la rata es sagrada, en la India no se toman medidas sanitarias a los efectos de eliminarlas. Con ello, las posibilidades de plagas desvastadoras son más altas que en otras sociedades, como bien lo demuestra la historia de la India. El carácter sagrado del roedor y la creencia en la reencarnación (no matemos la rata porque puede ser el tío Yogananda que murió el mes pasado), han contribuido sustancialmente al hambre endémica de la India.

Desde 1954 en adelante, los EEUU han enviado millones de toneladas de alimentos a la India – al gobierno de la India. Las ratas han consumido más de la mitad de los alimentos en los muelles y las bodegas. La cantidad de alimentos y granos consumidos por las ratas en un solo año puede ser comparada con la cantidad que un tren de 3000 millas (5000 kilómetros aprox.) de largo puede transportar [24].

Otro factor contribuyente a la miseria rampante es la posición especial que sustenta la vaca en la sociedad india, una figura matriarcal de cualidades gentiles que representa, irónicamente, la abundancia y la “santidad” de la vida. Este último concepto es la noción deformada de que todo lo que tiene vida es sagrado, incluyendo las plagas que consumen sus cultivos y causan epidemias entre la población. Basados en la filosofía del hinduismo, los hindúes no comen carne vacuna, agravando aun las condiciones miserables de la nación. La imagen de las vacas rondando por las calles de los tugurios, los niños buscando rescatar algo de comer en los basurales, y las vacas empujando a los niños a un lado para poder comer ellas, es como una postal tétrica en mi mente cada vez que pienso en la región. Creo que el Ministerio de Turismo de la India nunca me daría trabajo.

El punto es que el hambre impera en las grandes masas mientras que las ratas y las vacas comen tanta comida como para alimentar a toda Asia, y los templos hindúes guardan una vasta fortuna en oro, rubíes, safiros y otras piedras preciosas en sus estatuas, las cuales son adoradas como ídolos. La pobreza en el mundo tiene relación directa con la biocosmovisión de las religiones opuestas a la Biblia, como el budismo, el hinduismo y el islam. El fatalismo, la reencarnación, la idea de que los problemas y tragedias se deben a los actos de una vida anterior, la cosmovisión que conceptualiza al hombre a merced de fuerzas exteriores, espíritus, dioses de todas clases y colores, engrillando la gente con superstición y temores, paralizan el progreso de los pueblos.

Costumbres repugnantes que reflejan una condición espiritual

(Continúa)

La segunda parte se encuentra aquí →

*Este artículo ha sido publicado en este blog con el permiso del apologista Pablo Santomauro.

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