¿Qué es el Teísmo Abierto?

¿Qué es el Teísmo Abierto?

Por Pablo Santomauro

A través de la historia, la iglesia ha confrontado no solamente errores de mayor o menor severidad, sino también herejías. Pero la herejía ha traído un beneficio indirecto a la iglesia – la ha forzado a definir la ortodoxia … En todas las eras, la herejía ha catapultado a la iglesia a definir su confesión de fe con una mayor precisión. Este beneficio saludable originado en la herejía no hace que las herejías sean menos aborrecibles. Las herejías son condenables precisamente porque llevan a la gente a la condenación. Ellas sitúan a las personas bajo el anatema de Dios mismo” (R.C. Sproul). [1]

Sproul habla aquí del Teísmo Abierto, y señala acertadamente que esta corriente no debe ser tratada como una simple discrepancia entre verdaderos evangélicos. El Teísmo Abierto, continúa diciendo Sproul, es una antítesis del arminianismo y el calvinismo históricos, y no debe ser visto como un error más en el paisaje teológico contemporario, ya que ataca la doctrina de Dios de tal manera que transgrede la delicada línea que divide el error de la herejía.

Sproul está absolutamente en lo correcto. Una serie de filósofos/teólogos se ha infiltrado en círculos evangélicos. El Teísmo Abierto o Teísmo del Libre Albedrío propone que el futuro, con excepción de aquellos eventos que Dios se propone realizar él mismo, es imposible de ser conocido aun por Dios. Dios no puede conocer el futuro ni nuestras acciones futuras simplemente porque el futuro aun no ocurre (no ha llegado). Si bien Dios conoce todo en el presente (lo que se conoce como Conocimiento Presente o Present Knowledge, abreviado PK), él no conoce nuestras acciones y decisiones futuras porque lo que no existe, no puede conocerse. Por lo tanto, Dios aprende lo que hacemos momento a momento, y sus planes deben ser constantemente ajustados o modificados cuando las decisiones que los hombres toman son diferentes a lo que Dios había anticipado.

Los principales proponentes de esta extraña teoría son: Clark Pinnock, Richard

Rice, John Sanders, William Hasker, David Basinger, Greg Boyd, Thomas Morris y Richard Swinburne. Greg Boyd, por ejemplo, ha escrito un libro titulado El Dios de lo Posible, en el cual afirma que Dios arriesga, cambia de ideas, se arrepiente y hace buenas predicciones. Boyd señala que el futuro está parcialmente sellado y parcialmente abierto. Sellado cuando Dios interviene, pero abierto cuando decide no hacerlo. Y cuando no interviene, sus predicciones pueden ser altamente precisas. Esto, dice Boyd, no significa que Dios pueda predecir siempre lo que los humanos vamos a hacer.

La debilidad de esta teoría radica en que si el Conocimiento Presente es verdad, Dios tendría que estar en condiciones de predecir lo que vamos a hacer sin equivocarse nunca. ¿La razón? Si los humanos, quienes poseemos un grado mínimo de conocimiento, podemos ejercer un alto grado de predictibilidad respecto a lo que otros van a hacer, Dios, con un conocimiento definitivamente superior, con más razón tendría que predecir con certeza un cien por ciento de las veces. Pero según el Teísmo Abierto,no es así.

Tomemos por ejemplo, la historia de Suzanne narrada por Boyd. Suzanne era una joven con corazón para las misiones. Por mucho tiempo oró a Dios para que le diera un esposo con inclinaciones similares. Finalmente conoce a un joven cristiano que parecía llenar los requisitos y luego de mucha oración, ayuno y consejería, llegó al convencimiento de que era la voluntad de Dios que se casara con este hombre. Lamentablemente, se casa y luego de dos años de entrenamiento misionero, se entera que este hombre estaba involucrado en una relación extramarital. En primera instancia, el joven se arrepintió, pero al poco tiempo se divorció de Suzanne para ir a vivir con su amante. A las pocas semanas del divorcio, Suzanne descubre que estaba embarazada. El final no pudo ser más trágico [2]. O mejor dicho, sólo una cosa pudo hacerlo más trágico, el consejo que Boyd le dio a esta muchacha que tuvo la mala fortuna de buscar consejería con él.

Suzanne insistía en que si Dios sabía lo que su marido iba a hacer, el responsable de su desgracia era Dios y nadie más. Boyd respondió que Dios estaba tan consternado y frustrado acerca de la confirmación que le dio a Suzanne, como lo estuvo acerca de la decisión que tomó cuando hizo a Saúl rey de Israel (1 S. 15:11). Esto no significaba que Dios hizo malas decisiones, sino simplemente que en ese momento su ex-esposo era un buen hombre que seguía las cosas de Dios. Las posibilidades de que él y Suzanne formaran un matrimonio feliz y un ministerio misionero fructífero, en ese momento, eran buenas. Pero debido a que su exesposo es un agente moral libre, aun las mejores decisiones pueden traer malos resultados. Con el tiempo, debido a que este hombre había decidido resistir la guía e influencia de Dios, se convirtió en una persona muy diferente a la que era cuando Dios confirmó a Suzanne que este hombre era un buen prospecto para formar un matrimonio con ella. Boyd concluye que al ubicar la tragedia de Suzanne en el contexto del futuro abierto, la joven pudo recuperar la confianza en su habilidad para escuchar la voz de Dios, su fe en el carácter y amor de Dios fue restablecida y ella pudo continuar su vida [3].

Esta historia nos introduce a los fundamentos básicos del Teísmo Abierto, listados para nuestra conveniencia por Bruce Ware, en su libro Their God is too Small (“Su Dios es demasiado pequeño”):

  1. Dios no conoce por adelantado las acciones futuras de sus criaturas morales con libre albedrío.

  2. Dios no puede controlar las acciones futuras de sus criaturas morales.

  3. Los sucesos trágicos son situaciones sobre las cuales Dios no tiene control (debido a la forma en que él ha diseñado el mundo).

  4. Cuando estos eventos trágicos ocurren, no debemos culpar a Dios porque él no tiene la capacidad de prevenirlos (debido a la forma en que él ha diseñado el mundo), y por cierto no fue su voluntad ni causó que ocurrieran. 5) Cuando estos hechos ocurren, Dios siente el dolor de los que están sufriendo.

6) Dios es amor y podemos tener la seguridad de que él siempre hará lo máximo para ofrecer guía con el fin de procurar el bienestar de otros. 7) En ocasiones, Dios sabe que la orientación que él da puede, inadvertidamente e inesperadamente, resultar en dificultades y sufrimientos indeseados..

8) En instancias, Dios puede arrepentirse de sus propias acciones pasadas, tomando conciencia de que sus propias decisiones no condujeron a buenos resultados y resultaron en dificultades inesperadas (1 S. 15:11). 9) El sufrimiento es inintencional y no sirve propósito alguno, i.e., no tiene ningún valor positivo ni redentivo. Por ende, no puede ser conceptuado como permitido con el objetivo de traer algo bueno de él.

10) Mas allá de que nuestro sufrimiento carece de propósito, o de si Dios pudo haber contribuido inadvertidamente a nuestro sufrimiento, Dios siempre estará listo para ayudarnos a restaurar nuestras vidas y extendernos más gracia, fuerza, dirección y consejo. [4]

En este último punto, nosotros contestaríamos a la oferta de este dios del Teísmo Abierto: “Gracias, pero no, gracias. Ya vi lo que puede suceder cuando nos das dirección y consejo. Prefiero arriesgarme con mis propias decisiones”. El antiguo refrán viene al caso, “El que se quema con leche, hasta cuando ve la vaca llora”.

Comparando el Teísmo Abierto con la Biblia

El futuro

El Teísmo Abierto enseña que el futuro está parcialmente fijo y parcialmente abierto. Fijo cuando Dios interviene, abierto cuando no interviene. ¿Es cierto que Dios no conoce nuestras futuras decisiones y lo que haremos? En otras palabras, ¿conoce Dios el futuro? La Biblia, la misma Biblia que leen los proponentes del Teísmo Abierto, dice que:

  • Dios lo conoce todo, el pasado, presente futuro, y todas las cosas – Sal. 139: 1-6; 147:5; Ez. 37:3; 1 Jn. 3:20; He. 4:13; Jn. 2: 24-25; 16:30; Gá. 3: 5 etc., etc., etc.

  • Todos los eventos posibles en el futuro – Is. 48:18-19; Ez. 37:3; Mt.

11:21-23.

  • Conoce la historia de principio a fin – Is. 46:10.

  • Habla de sucesos futuros como si ya hubieran ocurrido – Ro. 4:17.

  • Sus obras futuras son sabidas por él desde la eternidad – Hch. 15:18.

  • Sabe cuando un hombre nacerá y morirá – Job 14:5; 21:21, etc. Ø Todas las palabras que los hombres enuncian y enunciarán – Sal. 139:4 Ø Dios supo que:

. — Faraón no escucharía a Moisés.

. – Nabucodonosor destruiría a Tiro.

. – Conquistaría Egipto.

. – Conquistaría a Judá.

. — La cautividad duraría 70 años.

. – La caída de Babilonia sería en 70 años.

. — Ciro reconstruiría a Jerusalén.

. – Judas traicionaría a Jesús.

. – Pedro lo negaría 3 veces.

. – Los judíos, los romanos, Herodes y Pilato lo matarían.

Podríamos seguir enumerando pasajes bíblicos donde se expresa que Dios sí conoce el futuro y nuestras acciones por adelantado. Es obvio que los autores bíblicos transmitieron exactamente esa idea. Si los escritores de la Biblia hubieran querido comunicar que Dios no conoce el futuro, ¿qué lenguaje tendrían que haber usado? ¿Qué ilustraciones? ¿Qué vocabulario hubieran empleado? Obviamente hubieran surgido con pasajes que expresaran directamente que Dios no conoce el futuro. No existe ninguno.

Conclusión

Es evidente que estamos ante una herejía. Felizmente, el Teísmo Abierto no ha hecho raíz en la comunidad cristiana hispana, aunque ciertos líderes la promovieron hace pocos años pero sin éxito. De acuerdo con esta teoría, Dios no conoce el futuro pero sí conoce todo el pasado y todo lo que ocurre en el momento presente. Quiere decir que él estuvo allí presenciando todos los acontecimientos que condujeron al desastre en nuestra vida, viendo y sabiendo que íbamos camino al abismo, pero no hizo nada para evitarlo. Es más, decidió no hacer nada, lo que es peor. ¿Existe un propósito divino en el sufrimiento? El Teísmo Abierto dice que no. Traducido, esto significa que Dios permite lo que pudo prevenir, aun sabiendo que no cumple ningún propósito. La Biblia, por el contrario, nos muestra que gracias a su omnisciencia y su control soberano sobre toda la historia, Dios permite lo que él sabe que ultimadamente servirá un mejor propósito. El Dios del Teísmo Abierto, siendo omnipotente (esto se enseña), tiene el poder de intervenir pero se cruza de brazos y no interviene, es un espectador. Como el Teísmo Abierto enseña que el mal no es parte del diseño de Dios y no sirve ningún propósito, podemos concluir que Dios no es un Dios bueno ya que permanece pasivo ante el sufrimiento.¡Qué tristeza! <>

Pablo Santomauro

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Notas:

  1. R.C. Sproul, cita del ejemplar de Tabletalk, Febrero 2003, Tolerando lo intolerable, www.gospelcom.net/ligonier/tabletalk/index.php

  2. Gregory A. Boyd, God of the Possible: A Biblical Introduction to the Open View of God (Grand Rapids, Mich.: Baker, 2000), 103-106.

  3. Ibid., 105-106.

  4. Bruce A. Ware, Their God is too Small, (Crossway Books, Wheaton, Illinois, 2003),67-68.

*Este artículo fue publicado en este blog con el permiso del apologista Pablo Santomauro.

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