Por qué sí son Falsos Profetas (parte 2)

Por qué sí son Falsos Profetas
parte 2

Crítica del artículo en línea de los Testigos de Jehová, 
“Por qué no somos falsos profetas”

                                                          

por Pablo Santomauro

La página de internet Testigos de Jehová Defendidos ha publicado un trabajo tomado a su vez de una página similar en inglés, donde un apologista extra-oficial de la Watchtower (Hal Flemings) intenta probar que la organización no ha profetizado falsamente. En su lugar, el autor adjudica a las falsas profecías de la organización una nueva definición, “expectativas proféticas erróneas”. La segunda parte del artículo de Flemings se titula ¿Quién es un falso profeta en el sentido bíblico? [1]  

Hal Flemings intenta convencernos de que las predicciones de los Testigos de Jehová de ninguna manera los identifican con los falsos profetas aludidos en Deuteronomio 18:20-22. El autor expresa:

“De vez en cuando se ha lanzado la acusación de que cualquier iglesia que apoye un punto de vista profético que resulte no ser cierto es un “falso profeta”, de acuerdo con Deuteronomio 18:20-22 ……. ¿Es válida la acusación? Si se hace una consideración sin prejuicios de la cita de Deuteronomio, se puede concluir que tal crítica no aplica a muchas de las predicciones que se han documentado. ¿Por qué?”
(énfasis nuestro)

Nótese que una vez más, el autor da un rodeo para redefinir la descripción de lo que es una falsa profecía. Esta vez la denomina “punto de vista profético que resulte no ser cierto”. Acto seguido explica por qué él considera que los Testigos de Jehová no pueden ser llamados falsos profetas:

“… las predicciones … no surgen porque alguna persona haya afirmado que Dios le ha hablado o le haya mandado personalmente difundir alguna profecía original. Casi todas las predicciones fueron puntos de vista erróneos sobre profecías verdaderas ya escritas en la Biblia”.

Nosotros hemos tratado con este argumento central de Flemings en nuestra primera parte, donde hemos ofrecido los elementos de prueba y razonamientos adecuados para declararlo inválido. La organización Watchtower sí ha afirmado, no una sino varias veces, que ellos hablan por Dios. 

En este segundo trabajo deseamos mostrar hasta qué extremos puede llegar una secta para respaldar sus posiciones indefendibles. Digo esto porque Hal Flemings afirma que en la Biblia misma hay instancias donde los hombres de Dios han tenido “expectativas proféticas erróneas”. Para probar su punto, nos da algunos ejemplos encabezados por el título Ejemplos Bíblicos de Predicciones Fallidas Realizadas por Siervos de Dios.  

Una vez más conviene reiterar que llamar a las profecías emanadas de la Watchtower “expectativas proféticas erróneas”, “puntos de vista proféticos no ciertos”, o la recién revelada “predicción fallida”, es una trampa tendida por Flemings para confundir al lector y desviar su atención de las profecías con fechas específicas que los Testigos han anunciado.

Veamos el primer caso:

“Consideremos el caso del reputado profeta Natán en 1 Crónicas 17:1-4: ‘Y aconteció que morando David en su casa, dijo David al profeta Nathán: He aquí yo habito en casa de cedro, y el arca del pacto de el Altísimo debajo de cortinas. Y Nathán dijo á David: Haz todo lo que está en tu corazón, porque Dios es contigo. En aquella misma noche fué palabra de Dios á Nathán, diciendo: Ve y di á David mi siervo: Así ha dicho el Altísimo: Tú no me edificarás casa en que habite”. El versículo 15 añade: “Conforme á todas estas palabras, y conforme á toda esta visión, así habló Nathán á David’. El profeta tuvo que rectificar. Se había mostrado seguro de que Dios apoyaría a David con los proyectos que tenía, pero se equivocó”. (énfasis nuestro)

Un observador sagaz inmediatamente vislumbra cuál es la celada intelectual que se le tiende al lector. Esta consiste en hacerle creer que las primeras palabras de Natán fueron una “predicción fallida”. Esto no es así, el profeta sólo está expresando lo que ha venido observando en la vida de David, i.e., que Dios está a su favor, y le aconseja seguir adelante con sus planes. No se trata de una expectativa profética, sino de una palabra de asesoramiento según la opinión de Natán. En ningún momento Natán antecede o precede sus palabras con “Así ha dicho Jehová”. Sólo luego de que le llegara palabra de Dios durante la noche fue Natán ante David y habló en su condición de profeta, i.e., las palabras de Dios (1 Cr. 17:15). 

El segundo caso de “predicción fallida” que el artículo de Flemings menciona es, en sus propias palabras:

“El evangelio de Juan, capítulo 21 y versículos 22 y 23 nos proporciona otro ejemplo. Hablando acerca del apóstol Juan, Jesús declaró: “Dícele Jesús: Si quiero que Él quede hasta que yo venga, ¿qué á ti? Sígueme tú. Salió entonces este dicho entre los hermanos, que aquel discípulo no había de morir. Mas Jesús no le dijo, No morirá; sino: Si quiero que Él quede hasta que yo venga ¿qué á ti?”. ¿Fue cierta esta predicción atribuida a Cristo y difundida entre los miembros de la iglesia primitiva? No, no lo fue”. 

Este “ejemplo” de Flemings tampoco se parece ni por asomo a las profecías de los Testigos de Jehová. No existe tampoco en el texto ninguna predicción fallida.

1) Jesucristo no hizo una predicción, sólo expresó que en su omnipotencia él era capaz de prolongar indefinidamente la vida de Juan. Jesús usó el recurso literario llamado “hipérbole”.


2) Los cristianos que difundieron el dicho tampoco hicieron una predicción, sólo malinterpretaron erróneamente las palabras de Jesús y comenzaron un rumor.

El tercer y último caso que Flemings propone como predicción fallida es la esperanza manifestada por los discípulos de que Cristo los libraría de los romanos y restablecería el reino a Israel (Hch. 1:6,7; Lc. 24:21). Flemings concluye: 

“Este punto de vista sobre las profecías que tenían los apóstoles de Cristo resultó un error. El Reino de Cristo no se estableció en el Israel natural en el primer siglo. Los apóstoles y sus asociados tuvieron que ajustar su forma de pensar y por tanto su enseñanza sobre este asunto”. 

Este ejemplo de Flemings tampoco tiene ninguna relación con las falsas profecías de los Testigos de Jehová. Es verdad que los discípulos habían abrigado falsas ilusiones acerca de Jesús implantando el reinado milenial, como también es claro que Flemings plantea una falsa analogía. No existe ninguna similitud entre este ejemplo y el problema de los Testigos, quienes hicieron predicciones con fechas precisas y virtualmente antecedidas por el “Así ha dicho Jehová”. 

Veamos lo que dijeron en 1899:

“…la ‘batalla del gran día del Dios Todopoderoso’ (Apocalipsis 16:14), que acabará en 1914 D.C con el derrocamiento completo de la gobernación presente de la tierra, ya ha comenzado”. El Tiempo Está a la Mano, página 101 (edición 1908).

En 1918 dijeron:

“por tanto podemos esperar con seguridad que 1925 marcará el regreso de Abraham, Isaac, Jacob y los profetas fieles de la antigüedad, en particular aquellos nombrados por el Apóstol en Hebreos 11, para la condición de perfección humana”. Millones que Ahora Viven No Morirán Jamás, pág. 89.

En 1922 y 1923 dijeron respectivamente:

“La fecha 1925 es más claramente señalada aún por las Escrituras que 1914”. La Atalaya, 9/1/1922, página 262.

“Nuestro pensamiento es, que 1925 está definitivamente establecido por las Escrituras. En lo que se refiere a Noé, el Cristiano ahora tiene bastante más sobre que basar su fe de lo que tuvo Noé para basar su fe en un diluvio venidero”. La Atalaya, 4/1/1923, página 106.

Estos ejemplos son más que suficientes para destruir el reclamo de Hal Flemings, i.e., que la Watchtower no es un falso profeta. En nuestro primer artículo dimos varias citas donde la Wachtower reclama ser el profeta de Dios en la tierra. Tomando en conjunto todos los elementos de prueba, concluimos que los Testigos de Jehová no pasan la prueba de Deuteronomio 18:

“El profeta que tuviere la presunción de hablar palabra en mi nombre, a quien yo no le haya mandado hablar, o que hablare en nombre de dioses ajenos, el tal profeta morirá. Y si dijeres en tu corazón: ¿Cómo conoceremos la palabra que Jehová no ha hablado?; si el profeta hablare en nombre de Jehová, y no se cumpliere lo que dijo, ni aconteciere, es palabra que Jehová no ha hablado; con presunción la habló el tal profeta; no tengas temor de él“. Deuteronomio 18:20-22.
(énfasis nuestro)

Este pasaje describe exactamente lo que la Watchtower ha venido haciendo a través de su historia, decir que habla en nombre de Jehová y anunciar fechas para los eventos finales de la historia. He aquí una cita de 1972 donde los Testigos afirman ser el profeta de Dios en la tierra:

“¿Así que tiene Jehová un profeta para ayudarlos, advertirles a ellos de los peligros y declararles cosas para venir? Estas preguntas pueden ser contestadas afirmativamente. ¿Quién es este profeta?…Este “profeta” no fue un hombre, sino un cuerpo de hombres y mujeres. Fue el grupito de seguidores de las pisadas de Jesucristo, conocido en aquel entonces como Estudiantes Internacionales de la Biblia. Hoy son conocidos como Los Testigos Cristianos de Jehová” La Atalaya, 4/1/1972 
(énfasis nuestro)

Flemings espera convencer al lector de que los Testigos de Jehová nunca profetizaron falsamente, sino que tuvieron “expectativas futuras erróneas”. Pero todos los casos que él presenta en ambos artículos (Por qué no somos Falsos Profetas y ¿Quién es un Falso Profeta en el Sentido Bíblico?), son totalmente diferentes a las instancias donde la Watchtower arrogantemente profetizó el fin del mundo. 

Es por de más interesante que Flemings trate de negar que los Testigos han profetizado falsamente, cuando por su parte la Sociedad Watchtower, la voz oficial de los Testigos, ha admitido que sí lo han hecho:

“Cierto, han habido aquellos en tiempos pasados que predijeron un ‘fin del mundo’, aun anunciando una fecha específica. No obstante nada ocurrió. El ‘fin’ no vino. Ellos fueron culpables de hacer falsas profecías. ¿Por qué? ¿Qué estaba perdido?… Perdidas de tales personas estaban las verdades de Dios y la evidencia de que Él los estaba usando y guiando”. Despertad, 10/8/1968.
(énfasis nuestro)

Según este texto, daría la impresión que los Testigos aprendieron la lección. Pero esto no es así, ya que dos años antes comenzaron a anunciar el fin para otoño de 1975 

“Según esta cronología bíblica fidedigna seis mil años desde la creación del hombre terminarán en 1975, y el séptimo período de mil años de la historia humana comenzará en el otoño de 1975 E.C“. -Vida eterna – En libertad de los hijos de Dios, 1966, pág. 29 

En esta profecía no estaban diciendo que el fin del mundo ocurriría en 1975, pero en posteriores publicaciones las esperanzas fijadas en ese año fueron infladas a tal modo que los miembros de la organización Watchtower estuvieron seguros de que en ese año algo de grandes proporciones ocurriría (armagedón). Veamos algunas citas:

“Ahora muchas escuelas tienen consejos estudiantiles que lo animan a uno a seguir tras educación superior después de la secundaria, a seguir una carrera con un futuro en este sistema de cosas. No dejes que influyan en ti. No permitas que te “laven el cerebro” con la propaganda del Diablo de adelantar… ¡A este mundo le queda muy poco tiempo!  …Fija como tu meta el servicio de precursor, el ministerio de tiempo cabal, con la posibilidad de ir a Betel o al servicio misional.” -La Atalaya, 15 de agosto, 1969, pág. 491.
(énfasis nuestro)  

“Por lo tanto, como persona joven, nunca realizarás alguna carrera que ofrezca este sistema. Si estás en la secundaria y piensas en una educación universitaria, esto significa por lo menos cuatro, quizás hasta seis u ocho años más para que obtengas tu título de una carrera especializada. Pero ¿dónde estará este sistema de cosas para ese tiempo? ¡Estará bien avanzado hacia su fin, si es que no habrá desaparecido en realidad!” – ¡Despertad! 22 de agosto, 1969, pág. 15.
(énfasis nuestro)

¡Sí, el fin de este sistema está muy cerca! ¿No es esa razón suficiente para aumentar nuestra actividad?… Hay informes de hermanos que están vendiendo sus hogares y propiedades y están haciendo planes para terminar el resto de sus días en este viejo sistema en el servicio de precursor. Ciertamente esa es una excelente manera de usar el corto tiempo que queda antes del fin de este mundo inicuo.“-Ministerio del Reino, julio de 1974, pág. 3.
(énfasis nuestro)

Es sabido que cuando nada ocurrió en 1975, un gran número de miembros abandonaron la organización. 

Flemings concluye su artículo de la siguiente manera: 

“Para aquellos que aceptan la Biblia como Palabra de Dios, sus profecías son absolutamente verdaderas y confiables. No pierden valor por el hecho de que alguien las interprete erróneamente, independientemente de quién lo haga. Merecen nuestro respeto e interés pues transmiten esperanza sobre un mundo mejor en el que el Creador ocupará su debido lugar en los corazones y mentes de todas las criaturas inteligentes y en el que todos sus súbditos obedientes y amorosos se verán libres de la enfermedad, el dolor y la muerte”.

Nosotros, por nuestra parte, concluimos que todos los ejemplos manejados por Flemings en ambos artículos son completamente diferentes a las falsas profecías anunciadas por la Watchtower. Estas últimas fueron proclamadas como la infalible palabra de Jehová. Los ejemplos presentados por Flemings en el primer artículo no fueron casos donde el autor de las profecías dijo hablar por Jehová. Las ilustraciones de la Biblia que acabamos de ver, tampoco se comparan con las predicciones autoritativas de la Watchtower. Flemings incurre en la falacia de categoría (comparar cosas de diferentes categorías) y todo su planteo es una gigantesca falacia de la “pista falsa” o de “distracción” (desviar el tema para quitar la atención del punto). 

Un ejemplo de esto último lo vemos en la cita anterior, donde Flemings se posiciona como un defensor de la Biblia y las profecías contenidas en ella, algo que ni siquiera está en disputa. El enemigo ataca la verdad en muchas ocasiones pretendiendo defenderla. Flemings dice, además, que los que profetizan falsamente merecen nuestro respeto. Irónicamente, el pasaje de Deuteronomio 18:20-22 finaliza con estas palabras en referencia a los falsos profetas como la Wachtower: “no tengas temor de él”. El hebreo es más preciso, dice literalmente: “no le tengas ningún respeto”. <>

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1.  http://www.tjdefendidos.org/sentidobiblico.htm

*Este artículo fue publicado en este blog con el permiso del apologista Pablo Santomauro.

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