¿Acaso Isaías 9:6 enseña que Jesús es el Padre?

¿Acaso Isaías 9:6 enseña que Jesús es el Padre?

por Pablo Santomauro

De acuerdo con la herejía modalista de los Pentecostales Unicitarios, el término “Padre” designa la deidad de Cristo, o sea, el Espíritu eterno de Dios en Cristo. El término “Hijo” se usa para designar sólo la humanidad de Cristo en algunas ocasiones [1], y en otras puede ser una referencia a la humanidad y la deidad juntas [2]. De esta forma cubren todos los ángulos según les convenga. El jueguito de la ambivalencia les habilita para estar en posición de decir que el Padre no es el Hijo, y al mismo tiempo afirmar que Jesús es el Padre. Es por medio de este ardid que se sienten confiados para usar un pasaje del Antiguo Testamento como “texto prueba” para enseñar que Jesús es el Padre. Me refiero a Isaías 9:6:

Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.

En esta profecía se le llama a Jesús, “Padre Eterno” (abi-ad), o más correctamente, si nos ajustamos al idioma hebreo, “Padre de la Eternidad”, como bien admiten muchos autores modalistas. Según los pentecostales unicitarios, el uso de la designación “Padre” identifica a Jesús como Dios el Padre. Sin embargo, esto no es correcto.

El conocido apologista Robert Bowman señala que en el AT existen varios nombres propios que comienzan con la preposición “ab” (padre). Esto se debe a “una costumbre del hebreo y el árabe, donde el que posee algo es llamado padre de ese algo” [3]. Ejemplos:

* “Abi-albón” – “padre de la fuerza” (2 S. 23:31), significa “fuerte”.

* “Abiasaf” – “padre de la reunión” (Ex. 6:24), significa “reunidor”.

* “Abigail” – “padre de la exultación o jubileo” (1 Cr. 2:16), significa “exultante” o “jubiloso”. [4]

Nosotros podríamos agregar más casos, por ejemplo: “Abadón” – este es un ejemplo del NT – “padre de la destrucción” (Ap. 9:11), significa “destruidor.

Siguiendo esta veta, “Padre de la Eternidad” sólo puede significar “Eterno”. Jesús, el niño que nacería en Belén era eterno. Su espíritu o alma era eterna, o sea, existió antes de su encarnación y era nada menos que el Hijo de Dios ya en la eternidad, eterno en sí mismo y no porque era el Padre como dicen los unicitarios.

“Ab” también puede significar “proveedor de eternidad”. Una de las definiciones que el Lexicon de Strong nos da de la palabra “ab” (padre) es: “el originador o modelo de una clase, profesión o arte; el productor o generador (en sentido figurado)”.

En lenguaje simple, ab puede significar “autor u originador de”. El concepto lo podemos captar mejor con una ilustración del Nuevo Testamento. Satanás es llamado el “padre de mentira” (Jn. 8:44), i.e., el autor u originador de la mentira. En este sentido, la referencia a Cristo en el AT como el Padre de la Eternidad, significa que él es el autor u originador de la salvación de aquellos que creen en él. En otras palabras, él es quien da vida eterna.

Teniendo presente lo anterior, podemos decir que el niño que será nacido es:

1) Eterno en el sentido de que ha existido desde la eternidad o “en la eternidad”. Isaías 57:15 dice que Dios habita en la eternidad y la palabra usada para eternidad es la misma que en Isaías 9:6.

2) El Creador de las edades, los siglos o el tiempo. Esto sería apoyado por el hecho de que la palabra “ad” no es la que, en contexto, se usa mayormente para eternidad completa, pasada y futura (valga el oximoron). Una revisación del uso de “ad” en contexto revela casi uniformemente que es una referencia al futuro (desde cierto momento en adelante).

3) El autor (fuente, originador) de vida eterna. Este sería el significado más viable de “Padre eterno”. Por consiguiente, Isaías 9:6 profetiza que el niño que nacerá es:

a. de la misma naturaleza ontológica de Dios Padre (eterno).

b. digno de recibir los mismos nombres adjetivados del Padre.

c. el que realizará la obra redentora (da vida eterna).

Conclusión: Isaías 9:6 no apoya la idea modalista de que Jesús es el Padre. Los intérpretes unicitarios o modalistas, en su desesperación proceden a ver más allá de la Escritura. Si la Biblia apoyara su interpretación, corresponde preguntarse por qué en el Nuevo Testamento Jesús nunca es llamado “Padre Eterno”. <>

Notas:

1] “La Biblia define al Hijo de Dios como el niño nacido de María, no como el Espíritu eterno de Dios …”, David Bernard, La Unicidad de Dios, p.100. “Muchos otros versículos de la Escritura revelan que solo podemos usar correctamente el término ‘Hijo de Dios’ cuando incluye la humanidad de Jesús.” Ibid, 99-100

2] Como acabamos de declarar, “Hijo” no siempre se refiere solo a la humanidad sino a la deidad y la humanidad juntas como existen en la persona única de Cristo. Ibid, 101

3] Albert Barnes, “Notes on the Old Testament Explanatory and Practical: Isaiah,” Vol. I (Grand Rapids, MI: Baker Book House, 1950 reprint), p.193.

4] Robert Bowman, “Oneness Pentecostalism and the

Trinity”, http://www.gospeloutreach.net/optrin.html

5] David K. Bernard, “The Oneness of God”, p. 98.

*Este artículo a sido publicado con el permiso del apologista Pablo Santomauro.

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